🏛️ Columna crítica | SBS en reconfiguración orgánica. CIBERVIGILANCIA DE YAPES ¿Modernización regulatoria o blindaje tecnocrático del sistema financiero?
Por IVÁN ORÉ CHÁVEZ
WHTSP 992463954
Abogado. Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional de San Marcos. Premio I Concurso de Investigación Jurídica de la Convención Nacional de Derecho Constitucional (CONADEC 2003). Primer lugar del premio de investigación VII Taller "La Investigación Jurídica: un reto para la Universidad moderna" Facultad de Derecho y Ciencia Política UNMSM en categoría tesistas (2004). Tercer lugar del II Concurso de artículos de investigación jurídica "La familia desde la perspectiva de los DDHH". Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, la Comisión de Magistrados del Área de Familia del Año 2009, la Corte Superior de Justicia de Lima, y el Centro de Investigaciones Judiciales. Miembro de la nómina de colaboradores de la Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas “Nómadas” de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología - Universidad Complutense de Madrid (UCM).
La Resolución SBS N.º 03206-2025 oficializa una nueva modificación a la estructura orgánica de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), consolidando un diseño institucional más complejo, segmentado y tecnificado. Aunque se presenta como una actualización funcional, la reconfiguración revela una arquitectura de control que refuerza la centralidad del aparato financiero, sin mecanismos claros de fiscalización ciudadana ni democratización regulatoria.
La creación del nuevo Departamento de Finanzas Abiertas, adscrito directamente al Despacho de Alta Dirección, marca un giro estratégico hacia la implementación de un modelo de interoperabilidad financiera. Este enfoque, inspirado en tendencias globales, busca facilitar el acceso a datos bancarios por parte de terceros autorizados, promoviendo productos más competitivos.
Pero en ausencia de una ley específica de protección de datos financieros, ¿Quién controla el uso de esta información? La inclusión financiera se convierte en argumento técnico para expandir el ecosistema fintech, sin garantías de soberanía digital ni protección del usuario vulnerable.
🛡️ Ciberseguridad: cambio nominal sin estrategia pública
El cambio de nombre del Departamento de Seguridad Informática a Departamento de Ciberseguridad busca reflejar mejor sus funciones. Sin embargo, no se acompaña de una política pública de ciberdefensa financiera, ni de protocolos de transparencia sobre incidentes, vulnerabilidades o filtraciones. La ciberseguridad se institucionaliza, pero permanece blindada dentro del aparato técnico, sin articulación con la ciudadanía ni con organismos de control externo.
🧬 Fragmentación funcional: intendencias como dispositivos de especialización
La nueva estructura incluye más de 30 intendencias distribuidas entre banca, seguros, pensiones, cooperativas e inteligencia financiera, además de departamentos de análisis, regulación, riesgos y conducta de mercado. Esta hipersegmentación refuerza la especialización técnica, pero también dificulta la fiscalización transversal, generando silos institucionales que operan con autonomía funcional y bajo supervisión jerárquica cerrada.
⚠️ Conclusión crítica: arquitectura institucional sin contrapeso ciudadano
La modificación orgánica de la SBS configura una superestructura regulatoria que refuerza el control tecnocrático sobre los sistemas financieros, sin mecanismos de participación ciudadana ni fiscalización pública. La inclusión financiera, la ciberseguridad y la supervisión actuarial se convierten en dispositivos de legitimación técnica, pero no garantizan transparencia, equidad ni soberanía financiera.
Algunas fintech destacadas en Perú son Yape y Plin (pagos y remesas), Kambista y Rextie (cambio de divisas), Prestamype (crédito digital para pymes) y Culqi (pasarelas de pago). También figuran Hapi (acceso al mercado de valores), Innova Funding (financiamiento para pymes), y Tappoyo (créditos para mujeres rurales).
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